lunes, 15 de febrero de 2010

Sobre el almacén nuclear

El 27 de julio de 2006, la prensa publicó a toda página un anuncio en el que el Ministerio de Industria pedía ayuntamientos candidatos para albergar todos los residuos radiactivos de España. El anuncio, ilustrado de forma incomprensible con un girasol, destacaba en negrita: "Este proyecto conllevará un beneficio económico para la zona en que se ubique". Citaba los 700 millones de inversión, los 300 empleos y la compensación millonaria a los ayuntamientos. Aunque mencionaba una vez a las comunidades, el anuncio iba dirigido a los municipios, entre los que pedía voluntarios. El ministro de Industria en esa fecha era José Montilla, hoy presidente de la Generalitat de Cataluña.



Ahora, 3 años después,  dice el tipo: ...¿dónde se debe ubicar? Donde haya un cierto consenso social y territorial y esto no se da en Cataluña". Y con toda su caradura, se queda tan pancho. ¡Què poca vergüenza, quillo¡-

Vamos traca total. Mas si tenemos en cuenta que Cataluña linda con la principal potencia nuclear de Europa. ¿Qué piensa? ¿que la radiación, en un supuesto accidente, se quedaría en la frontera? Esta demagógica ligereza ha sido siempre una de las cosas que más me han hecho sonreir. Francia en estos momentos es la nación con más centrales nucleares en activo (55) y 12 más en construcción. ¿Puede haber quien imagine que en un caso hipotético de fuga radioactiva -impensable para los más grandes especialistas en la materia- esa nube iba a pararse justamente sobre los pirineos franceses?...

Zapatero decide cerrar Garoña y asegura ante todo el Parlamento de la Nación, a preguntas sobre qué pretende de cara al futuro de nuestras fuentes de energía "el compromiso electoral del Gobierno supone el cierre ordenado de las centrales, conforme éstas vayan terminando su vida útil y dedicar todo su esfuerzo en asegurar el suministro eléctrico del país a través de nuevas energías limpias y sostenibles". Ahora, sin embargo, no tiene empacho en sacar a subasta un gran ATC, para que quede en España los residuos tóxicos de nuestras centrales nucleares. Sigue la poca vergüenza de estos tíos.

Rajoy afirma que España necesita de una fuerte producción de energía nuclear que por ser barata y segura, según los informes técnicos de los mejores especialistas mundiales, colmaría de largo todas nuestras necesidades y nos permitiría eliminar una fuente tan poderosa de contaminación como es la del carbón industrial, fuertemente penalizada por el acuerdo de Kyoto. Pero el tio es incapaz de frenar o desautorizar a su secretaria general Dolores de Cospedal que, al igual que el ínclito MOntilla, dice que es muy necesario el mencionado almacén por su altísimo grado de seguridad, pero eso sí, fuera de su Comunidad donde es candidata para las próximas elecciones. Todo un pulso entre estos elementos a ver quien ostenta el récord de la mayor desvergüenza.

Se pueden tener todos los criterios del mundo. Y por estrambóticos que sean, todos pueden merecer ser respetados. Pero cuando esos criterios nacen, no del análisis y el dictamen de los especialstas que entienden, sino de los intereses bastardos de la política partidaria, estos individuos solo merecen el reproche y el desprecio de quienes no tenemos otra alternativa que la de soportarlos....La decencia y la política parecen cada vez más incompatibles.

Soy un decidido partidario de la energía nuclear pues creo que no hay otra fuente más viable, barata y asumible para una sociedad del siglo XXI, hasta que un día se descubra algo mejor y que puedan asumir económicamente todas las clases sociales. Y a mí no me importaría que pusieran un ATC cerca de Cádiz si con ello se alcanza a solucionar la mayoría de los problemas que aquejan a nuestra ciudad, puesto que entiendo que el grado de seguridad alcanza hoy unos niveles dificilmente superables desde el punto de vista técnico.

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