Cuando un país pierde el sentido común, la racionalidad, cuando la misma Justicia es capaz de vulnerar la Ley Orgánica del Poder Judicial que señala que se procederá de oficio a la traducción si se alega indefensión por desconocer el idioma, ese país está condenado irremediablemente a caer en el localismo más patético y cateto que sea posible imaginar.
Viene esto a cuento al leer la noticia publicada hoy en 20 minutos donde se informa del esperpento de una providencia del Juzgado de Primera Instancia número 4 de Vic (Barcelona) en la que se le comunica a un abogado que si quiere que unos documentos que necesita se le entreguen en castellano habrá de afrontar los gastos de la traducción, ya que están redactados en catalán.
20 minutos
¿Nunca desaparecerá la España esperpéntica, valleinclanesca, titiritera?. ¿La España de boinas, txapelas y barretinas, bien escasquetadas hasta las mismas cejas?... ¿Será España alguna vez una España europea?.
No hay comentarios:
Publicar un comentario